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miércoles 18 de noviembre de 2009

Volanta en el Cerro Grande de Ameca - Visita del primero de los tres picachos (parte 2)

Domingo 15 de noviembre, salió el sol y levantamos campamento. Posteriormente desayunamos y partimos rumbo al vértice que les comentaba en la entrada anterior. Corroboramos que el ascenso al segundo Picacho quedaría para otra salida.

Segundo Picacho (2250 msnm) visto desde los 1800 msnm
Segundo Picacho (2250 msnm)
visto desde los 1800 msnm

El mapa marca el arroyo Piedras blancas, y sale al poblado de San Antonio Matute. Así que decidimos seguir su cause, aún sin agua a esa altura, caminando sobre una cama de arena. Pero a pocos minutos nos encontramos con lo que temíamos: desniveles pronunciados por donde se forman cascadas en tiempos de lluvia.

Arroyo Piedras Blancas en el vértice de dos picachos, pendientes poco mayor de 45º
Arroyo Piedras Blancas en el vértice de
dos picachos, pendientes  poco mayor de 45º

El primer desnivel fue de 20 metros por lo menos. Después de bajar con cuidado al segundo subnivel, sentí la adrenalina y volví a subir como pude, ganándome en un susto un par de espinas al agarrar un nopal seco para apoyarme.

Bajando mochila en la primera cascada
Bajando mochila en la primera cascada

Rodeamos y bajamos como pudimos, de forma paralela al arroyo, y volvimos a entrar al mismo mas adelante.

Mientras caminábamos, la vegetación iba cambiando poco a poco. La vegetación del tipo subcaducifolio comenzaba a aparecer. De repente nos encontramos con el salto o desnivel mas alto, como de 70 metros. Fotos y a rodear de nuevo...

Cascada de 70 metros en el arroyo Piedras Blancas
Cascada de 70 metros 
en el arroyo Piedras Blancas

Entramos de nuevo al arroyo, parecía interminable el descenso: vueltas, pequeños saltos, pedazos con agua, zorrillo muerto, sombras en las pequeñas cuevas en las paredes de los lados del arroyo, una iguana enorme, algunos hundimientos en la arena, atorones en las lianas con las mochilas, resbalones, pequeñas caídas, calor aumentando, mas arbustos y plantas espinozas...

Parecía interminable el arroyo
Parecía interminable el arroyo

Encontré muy buenos lugares para observar fauna por el arroyo, lástima que no iba con ese objetivo en esta salida.


Cascada donde vi una iguana en una de las paredes
Cascada donde vi una iguana
en una de las paredes

Por fin, cuando el ganado con un buen número de integrantes nos taparon el arroyo, y ya nos estábamos preparando con piedras para asustarlas y arriarlas, apareció un señor a caballo, quien nos dijo que ya nos faltaba muy poco para salir a la brecha que nos acercaría a San Antonio. El señor estaba bajando ganado del cerro y las llevaba a sus corrales. Unos 300 metros mas adelante, ya nos encontrábamos caminando por la brecha por otros tres kilómetros. Llegando a las vías del tren, continuamos hacía otra brecha mas adelante, perpendicular a las vías, y descansamos esperando a que llegaran por nosotros y nos llevaran de regreso a Puerta de la Vega.

Lugareño y el ganado
Lugareño y el ganado

Así terminó esta volanta, que aunque no se cumplió con el objetivo original de llegar hasta Ahualulco, disfrutamos de bellos paisajes, aprendimos un poco mas de como preparanos mejor para que a la siguiente no nos detenga el cansancio, y sobre todo, de que me deja una espina para regresar las veces que sea necesario para conocer mejor el Cerro Grande de Ameca, fuente de agua para muchos pueblos en los alrededores.

Cerro Grande de Ameca
Cerro Grande de Ameca
Conquista del segundo y tercer Picacho pendientes

El segundo Picacho, destino original del primer día, alberga un par de cruces y una casa, vacía, para los visitantes que lleguen hasta ahí. En la casa deshabitada, hay cobijas y comida no perecedera para los que gusten quedarse... y eso, Dios mediante, lo tendré que comprobar con mis propios ojos.

lunes 16 de noviembre de 2009

Volanta en el Cerro Grande de Ameca - Visita del primero de los tres picachos (parte 1)

Llegamos a Puerta de la Vega, municipio de Ameca, alrededor de las 10:30 de la mañana. Solamente mi compañero del trabajo y yo emprenderíamos esta caminata.

Objetivo del primer día: llegar y acampar en el segundo Picacho, a 2250 msnm (Puerta de la Vega se encuentra en 1300 msnm aproximadamente)

En el bosque subcaducifolio con pendientes mayores a 20º
En el bosque subcaducifolio con
con pendientes mayores a 20º

Como muchas de mis salidas, no conocía la ruta completa, solo hasta el geocache que escondí hace un año, Vegaducifolio, a 1600 msnm. Lugar al cual nos tardamos como dos horas en llegar, debido a que a mi acompañante se le complicó bastante la subida, probablemente a que no estaba respirando correctamente.

Mantenimiento al geocache Vegaducifolio
Mantenimiento al geocache "Vegaducifolio"

La vegetación hasta este punto, estuvo protegiéndonos del sol, pasando por veredas en medio de amates, arbustos espinosos, mezquites y muchos otros árboles y plantas trepadoras, de las cuales  yo me colgaba (lianas).

Plantas trepadoras formando lianas
Plantas trepadoras formando lianas
Hasta los 1700 msnm

A las 14:00 horas, en un claro, poco después de haber dejado un pequeño conjunto de encinos, decidimos comer y descansar. A las 15:30 horas, pensando en que mi acompañante ya no iba a poder mas, me dijo que le siguiéramos, ya que se sentía mejor. Le ayudé con la casa de campaña y continuamos el camino por la costilla del cerro, entrando rápidamente de nuevo al bosque de encinos.

Lugar donde nos detuvimos a comer ben el oriente del Cerro Grande de Ameca
Lugar donde nos detuvimos a comer
en el oriente del Cerro Grande de Ameca


Vista de la Presa de la Vega y el Cerro Tomasillo
Vista de la Presa de la Vega y el Cerro Tomasillo
desde el Cerro Grande de Ameca

Fue muy interesante ver como había cambios drásticos de vegetación conforme bajabas o subias pocos metros, alrededor de los 1800 msnm. Pasamos por el punto mas alto de esa zona, a 1900 msnm y comenzamos a descender levemente hasta los 1800 msnm de nuevo.

En el bosque de encinos, arriba de 1800 msnm en el oriente del Cerro Grande de Ameca
En el bosque de encinos, arriba de 1800 msnm
en el oriente del Cerro Grande de Ameca

Estando a 300 metros de el vértice formado por la loma del lado "este" del cerro y el segundo Picacho, acampamos; en los primeros kilómetros habíamos perdido valioso tiempo y energía, por lo que no podríamos llegar al segundo picacho por esta ocasión. El sol estaba por ocultarse y la pendiente que nos hubiera esperado superaba los 45° .

Vista del segundo Picacho, la meta original del primer día... pendiente
Vista del segundo Picacho,
la meta original del primer día... pendiente!

Puse mi hamaca y  levantamos la casa de campaña y, antes de disponernos a cenar, fuimos a esconder un geocache a pocos metros del lugar.

Refugio aéreo y casa de campaña en el bosque de encinos
Refugio aéreo y casa de campaña
en el bosque de encinos

objetos dejados en el geocache Picachos I
A excepción del mapa topográfico, 
objetos dejados en el geocache "Picachos I"

La cena consistió en quesadillas con aguacate, té de canela, pan con nutela y frutas secas.

Estufa elaborada con una lata de atún, cartón y cera
Estufa elaborada con una lata de atún, cartón y cera
50 minutos de fuego.

A las 20:30 horas, ya cada quien estaba en su hamaca/casa, y nos dispusimos a descansar.

Enlaces:



miércoles 11 de noviembre de 2009

Lechuga la iguana

NOMBRE COMÚN: Iguana Verde
Nombre Científico: Iguana iguana
Clase: Reptiles
Familia: Iguanidae 

Lechuga, la iguana de tres años de vida
Lechuga, la iguana de tres años de vida


Es un animal de sangre fría, tranquilo, pasa más tiempo asoléndose que comiendo por que debe calentar su cuerpo, esto le permite mejorar la digestión, evitar infecciones, mantener sus huesos sanos y mejorar el funcionamiento de sus riñones, hígado y órganos reproductores. 

La mayoría de las hembras depositan alrededor de 30 huevos dentro del nido, de estos sólo el 25% dará nuevas crías, y sólo unas pocas llegarán a ser adultos. 

La iguana verde es vegetariana, se alimenta de hojas, flores, frutas, brotes y ocasionalmente insectos y otros pequeños animales, especialmente en su juventud. 

Durante miles de años, las iguanas han sido una fuente esencial de proteína en México y Latinoamérica, además de que posee propiedades medicinales.

Fuente: Iguana verde

Hace unas semanas una adolescente de 14 años nos mostró a su bella iguana, llamada Lechuga, animal que me impresionó conocer por tener ya 3 años. Y no por el hecho de que no haya iguanas de esa edad, si no por que no me había tocado conocer una con esta característica al cuidado de personas comunes (dígase: no biólogos, veterinarios, etcétera).

La iguana comiendo flores
La iguana comiendo flores

Mas me sorprendió cuando le dió de comer las hojas de las flores que yo cuando chico solía sorber de su orificio inferior en busca de miel. Lechuga se tragó dos flores en ese momento...

Lechuga, la iguana en el barandal del jardín
Lechuga, la iguana en el barandal del jardín

Cuando le pregunté a la adolescente sobre que cuidados tenía con Lechuga me dijo que la tiene libre en su casa, y que suele sacarla al barandal de su jardín exterior para que se desenfade. Le da de comer frutas, verduras, flores...

La información completa de los cuidados de este reptil la pueden encontrar en el enlace mostrado abajo.

Enlaces: