Ruta de la Volanta: La Mesita - Palermo
Esta vez programé una volanta tranquila de solamente 8 kilómetros, donde estuvieron invitados alrededor de 15 personas, mas agregados. Al final, solo fuimos dos personas.
Arbustos espinozos en el Cerro la Mesa
Nos dejaron donde comienza la brecha que sube el Cerro la Mesa, trescientos metros adelante del pueblo La Mesita, municipio de Tesistán. En el camino a la cima, solo encontré huellas de bicicleta, de calzado y de caballos, ningún automóvil había pasado por ahí en los últimos días. Desde el principio entramos al bosque de encino después de pasar por algunos arbustos espinozos.
Bosque de encino en el Cerro la Mesa
Flora de un encino a finales de invierno
En el camino nos encontramos con dos pequeñas presas de agua y caballos. A 300 metros de la cima pudimos observar La Zona Metropolitana de Guadalajara. Se veía el Cerro de Tequila, El Cerro Viejo, El Cerro del Cuatro y varios cerros mas cercanos a la zona.
Presa de agua en el Cerro La Mesa
Vista de la ciudad desde el Cerro La Mesa
Nos encontramos a unos habitantes de esos lugares, quienes viven sobre la Mesa. Después de que nos sugirieran donde acampar y de presentarnos, decidí desviarme del camino y buscar donde acampar a unos cientos de metros adentro del bosque.
Mi mochila en el lugar de acampado
Armamos campamento en un pequeño espacio plano al lado de una barda de piedra, entre arbustos de hoja caducifolica y algunos árboles con espinas.
Contenido del geocache
Después de descansar un rato, aprovechamos para esconder un geocache a unos metros de nuestro campamento. También exploramos un poco y dejamos un pequeño bocado para algún mamífero que paseara durante la noche cerca de ahí.
Anochecer en el Cerro de la Mesa
En la noche, disfrutamos de la vista de la ciudad y del cielo estrellado con algunas nubes cubriendo parte del cielo. Dos días mas tarde sería luna llena, por lo que no tuvimos luz natural en la noche, donde el viento estuvo soplando fuertemente provocando que las ramas estuvieran pegando con las paredes de la casa y nos sacaran uno que otro susto de repente.
Amanecer en el Cerro de la Mesa
Al día siguiente, nos percatamos que ya no estaba el bocado. Eran las 6:30 y comenzamos a levantar campamento y desayunar. A las 7:45 ya estábamos caminando siguiendo la ruta planeada.
Nuestro camino por la costilla del Cerro
A pesar de ser tiempo de calores, los lugares por donde pasamos y el paisaje fueron estupendos. El viento circulando entre los encinos refrescaban nuestro andar. El color amarillento del zacate adornado con algunos árboles y una hermosa vista al fondo, nos motivaba y generaba un poco de adrenalina.
Llegando a la cima de un cerro adyacente al de la Mesa
Alrededor de las 11:15 horas llegamos por fin a la carretera a Colotlán, a la altura del fraccionamiento Palermo, donde esperamos por mas de 40 minutos el camión que nos llevaría de regreso a la ciudad.
Ladera del Cerro, zacate y un encino
Caballos en las afueras del fraccionamiento Palermo
En el camión la gente me hizo recordar el sentirme como un objeto raro o alguien que llamaba la atención... digo, éramos los únicos con mochila, mugrosos, asoleados y con una hancha sonrisa en un domingo al medio día...

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